En un contexto donde persisten brechas en el acceso a servicios de salud, especialmente para mujeres en situación de vulnerabilidad, la información oportuna y confiable se vuelve indispensable para la prevención y el autocuidado.
Durante 2025, los chatbots de salud de Pro Mujer se consolidaron como una herramienta clave para ampliar el acceso a información confiable y orientación oportuna en contextos donde las barreras geográficas, económicas o sociales siguen limitando la atención en salud.
A través de soluciones digitales accesibles y de uso fácil, Pro Mujer logró acompañar a miles de mujeres de toda la región en temas prioritarios de prevención y cuidado.
A lo largo del año se registraron más de 15.900 chats finalizados, distribuidos en distintos temas de salud:
- 8.140 conversaciones sobre salud sexual y reproductiva
- 3.757 relacionadas con cáncer de mama
- 3.304 sobre diabetes
- 761 sobre menstruación
Estas cifras reflejan tanto la diversidad de necesidades como la confianza de nuestras usuarias en canales digitales para resolver dudas sensibles de forma segura y confidencial.
Uno de los principales hitos de 2025 fue la incorporación de los chatbots de menstruación y menopausia, que ampliaron el modelo de atención hacia etapas de la vida históricamente invisibilizadas. Estas nuevas herramientas ofrecen información clara y basada en evidencia sobre cambios físicos, manejo de síntomas y señales de alerta, contribuyendo a que más mujeres comprendan su salud a lo largo del ciclo de vida y accedan a orientación sin estigmas ni juicios.
El impacto de esta estrategia digital se potencia al observar su crecimiento sostenido en el tiempo. Desde su implementación en 2021, los chatbots de salud de Pro Mujer han acumulado más de 72.600 chats finalizados, consolidándose como un complemento relevante a nuestros servicios presenciales y como una puerta de entrada a la prevención y el autocuidado en salud.
Este avance refleja, además, la evolución de Pro Mujer en su nueva estrategia: fortalecer servicios preventivos y utilizar de manera más eficiente el potencial de la tecnología para responder a las necesidades actuales de las mujeres y ampliar su alcance.

