Pro Mujer y Pfizer México concluyeron la tercera y última jornada del proyecto desarrollado de manera conjunta a lo largo de 2025, consolidando una alianza estratégica orientada a fortalecer la educación, promoción y acceso informado a la vacunación durante el embarazo en comunidades rurales e indígenas de Quintana Roo.
La iniciativa, desarrollada bajo un modelo de co-creación intercultural con parteras comunitarias, demostró que integrar saberes tradicionales con evidencia científica es una estrategia efectiva para reducir brechas estructurales en salud materna y neonatal.
El proyecto se centró en fortalecer capacidades de parteras como actoras clave de salud pública, a través de:
- Talleres participativos y formación especializada en vacunación materna (TDPA, Influenza, COVID-19 y Virus Sincitial Respiratorio – VSR).
- Procesos de co-creación de materiales educativos culturalmente pertinentes, incluyendo calendario lunar de vacunación, cartilla de embarazo y tarjetas informativas.
- Monitoreo pre–post para medir cambios en conocimientos, comunicación y referencia oportuna.
Los resultados finales superaron el 100% de las metas establecidas y evidencian el potencial de los modelos comunitarios:
- +60% de incremento en el nivel de conocimiento sobre vacunación materna.
- 70% de las parteras aplicó activamente los conocimientos adquiridos en su práctica cotidiana.
- 100% recomendó el modelo educativo y consideró útiles los materiales desarrollados.
- +23.700 personas alcanzadas digitalmente (119% de la meta).
- +700 mujeres embarazadas sensibilizadas indirectamente (141% de la meta).
- Interés de seis actores institucionales en replicar el modelo (300% de la meta prevista).
En contextos donde persisten barreras de acceso, desinformación y desconfianza hacia los esquemas de vacunación, las parteras continúan siendo el primer punto de contacto para muchas mujeres embarazadas. Sin embargo, históricamente han estado subintegradas en las estrategias formales de inmunización.
Esta alianza demostró que invertir en su formación y en procesos participativos no solo mejora la comprensión sobre vacunación, sino que fortalece la detección oportuna de signos de alarma, la referencia a servicios de salud y la confianza comunitaria.
“Invertir en modelos comunitarios de vacunación materna no solo es efectivo: es una decisión estratégica de salud pública basada en resultados medibles, eficiencia y equidad”, destacó René Jiménez, Gerente de Salud de Pro Mujer.
La experiencia deja instalada evidencia concreta para orientar decisiones de política pública, inversión privada y financiamiento filantrópico. El modelo desarrollado tiene alto potencial de replicabilidad en otros estados con alta población rural e indígena, contribuyendo a incrementar la cobertura efectiva de vacunación materna, reducir hospitalizaciones y complicaciones neonatales evitables, y fortalecer sistemas de salud más resilientes y culturalmente pertinentes.
Con esta tercera jornada, Pro Mujer y Pfizer México no solo cierran un proyecto, sino que consolidan un modelo innovador de articulación público–privada–comunitaria que posiciona a las parteras como aliadas estratégicas para garantizar el derecho a la salud de las mujeres y sus comunidades.

