El gasto de las empresas en proveedores aún atraviesa múltiples sesgos de género. Según el BID, sólo el 1% del gasto de grandes empresas en proveedores está destinado a negocios propiedad de mujeres.
Esta cifra evidencia no sólo una profunda desigualdad en las oportunidades económicas, sino también una pérdida de valor para las compañías que no aprovechan el potencial de innovación, resiliencia y diversidad que aportan las mujeres emprendedoras.
En América Latina, la situación se agrava por la informalidad laboral. Más del 50% de las mujeres trabajadoras de la región se desempeñan en este sector, participando en pymes, cooperativas u organizaciones productivas sin acceso a seguridad social ni mecanismos de protección (ONU Mujeres). Esta realidad limita sus posibilidades de integrarse en cadenas de valor formales y de acceder a financiamiento, capacitación o redes de contactos estratégicos.
Como respuesta a estos desafíos, el Espacio de Negocios Inclusivos (ENI) de la Universidad Torcuato Di Tella, a través de su proyecto JUNTOS Compras con 100% Impacto Social, y el Gender Knowledge Lab de Pro Mujer lanzaron una guía de compras inclusiva en Argentina que destaca a las organizaciones productivas (Pymes, cooperativas, asociaciones, etc.) como un pilar fundamental para construir cadenas de valor más justas y libres de sesgos de género.
La publicación ofrece un marco práctico para que las empresas implementen procesos de compras y ventas inclusivos, generando oportunidades para organizaciones productivas lideradas por mujeres. En concreto, el GKL aportó su experiencia técnica para integrar la perspectiva de género en estas prácticas empresariales.
El acceso de las organizaciones productivas a estos mercados puede promover la inclusión económica de las mujeres en contextos de vulnerabilidad; sin embargo, para que estas oportunidades sean verdaderamente democráticas, es necesario impulsar el liderazgo femenino, incrementar el acceso a financiamiento, tecnología y redes de comercialización, así como atender barreras estructurales como la sobrecarga de labores de cuidado.
Esta colaboración entre JUNTOS y Pro Mujer se alinea con su misión de expandir el acceso de los negocios liderados por mujeres a los mercados formales y contribuir a la transformación de las cadenas de valor hacia modelos más inclusivos y sostenibles.
Una cadena de valor inclusiva comienza desde quienes producen; integrar una perspectiva de género desde el origen potencia el impacto. Descarga la guía completa aquí: https://gkl.promujer.org/2025/12/12/guia-juntos-compras-y-ventas-con-100-impacto-social/

