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Emprende Pro Mujer lanza módulo de formación para productoras rurales

Emprende Pro Mujer, la plataforma digital educativa de Pro Mujer que impulsa el emprendimiento femenino con perspectiva de género y justicia social, lanzó un nuevo módulo de formación adaptado a las realidades de las mujeres rurales e indígenas del sur de México. Se trata del Módulo Agro, una propuesta innovadora que combina conocimientos prácticos, herramientas digitales accesibles y un enfoque de género-ambiente, para acompañar a mujeres productoras que cultivan, cuidan la tierra y sostienen sus comunidades.

Estas mujeres —productoras de café, cacao, maíz, frijol, hortalizas y flores— cumplen un rol clave como cuidadoras del territorio, líderezas en sus cooperativas, y generadoras de ingresos familiares. Pero también enfrentan múltiples desafíos: limitaciones en el acceso a servicios básicos y educación, escasa conectividad, tiempo restringido por las tareas domésticas, y brechas estructurales para participar activamente en los agronegocios.

Una propuesta pensada para mujeres emprendedoras por tradición

La iniciativa reconoce que muchas de estas mujeres no se ven a sí mismas como emprendedoras, aunque han sostenido por generaciones el trabajo agrícola y artesanal en sus comunidades. Por eso, uno de los primeros objetivos del programa es que se reconozcan como el corazón de sus negocios, y no sólo como apoyo de sus parejas o cooperativas.

El contenido se organiza en cuatro módulos temáticos:

  1. Conozco mi negocio: definición de la clientela, diferenciador, productos, servicios y estructura básica.
  2. Conozco mis finanzas: orden y separación de las finanzas personales, familiares y del negocio.
  3. Soy resiliente frente al cambio climático: estrategias de adaptación desarrolladas por ellas y sus comunidades.
  4. Prosperar mi liderazgo: confianza, liderazgo comunitario, relevo generacional y toma de decisiones.

La duración sugerida es de 10 horas totales, distribuidas en 20 minutos diarios por 5 semanas, lo que facilita la participación pese al tiempo limitado de las mujeres.

Además, el programa incorpora recursos de aprendizaje pensados para su contexto: cuadernos de trabajo, infografías, audios, agroconsejos, herramientas de autocuidado, videos animados e instruccionales, y un personaje guía: Ana María, una mujer que refleja sus experiencias y desafíos.La experiencia de más de tres décadas de Pro Mujer demuestra que cuando una mujer reconoce su valor, accede a las herramientas adecuadas y alcanza su autonomía genera un impacto positivo que trasciende su negocio: transforma a su familia, su comunidad y su territorio.