En contextos rurales marcados por el cambio climático, la falta de acceso a recursos financieros y las brechas de género, es urgente repensar la manera en que se desarrollan los emprendimientos agrícolas. Con esa visión nació TRAE: Transformando la Empresarialidad de la Agricultura Regenerativa, un proyecto colaborativo impulsado por Pro Mujer, Wakami y Dalberg, con el apoyo de GEDI y Argidius.
¿De qué se trata TRAE?
El proyecto buscó diversificar los ingresos y fortalecer iniciativas productivas mediante métodos agrícolas regenerativos y resilientes al cambio climático, poniendo un fuerte énfasis en el liderazgo de mujeres y jóvenes en comunidades rurales de Guatemala.
Entre 2023 y 2024, TRAE acompañó a 7 cooperativas y grupos productivos en los departamentos de Chimaltenango y Chiquimula, trabajando en los municipios de Camotán, Jocotán, Olopa y San José Poaquil. La intervención alcanzó a 388 personas (142 de forma directa y 246 de manera indirecta), de las cuales el 79% fueron mujeres, el 74% personas indígenas y el 100% provenientes de zonas rurales.
Una intervención integral: los tres componentes de TRAE
- Análisis de Ecosistemas y Cadenas de Valor: Se realizaron diagnósticos personalizados para cada cooperativa, mediante entrevistas y encuestas. A partir de este análisis, se desarrollaron 7 planes de acción orientados a mejorar procesos y aprovechar oportunidades clave.
- Fortalecimiento productivo y resiliencia climática: Más de 10 talleres se impartieron para mejorar la gestión interna, la capacidad de negociación y la adopción de prácticas agrícolas sostenibles.
- 57% de las cooperativas mejoraron sus procesos de negociación
- 100% mejoraron su gestión interna
- 86% implementan prácticas climáticamente inteligentes. Las medidas ejecutadas por las cooperativas incluyeron:
- Reducción del uso de agroquímicos
- Introducción de variedades de café resistentes al cambio climático
- Prácticas de conservación del suelo
- Técnicas de cultivo sostenible
Estas acciones no solo mejoran la productividad y el ingreso, sino que también reducen el impacto ambiental y promueven una relación más equilibrada con los ecosistemas locales.
- Educación financiera y acceso a financiamiento: Se ofreció formación en herramientas financieras y digitales, logrando que:
- 4 cooperativas recibieran asistencia técnica para fortalecer su sostenibilidad económica
Los aprendizajes de TRAE marcan una hoja de ruta clara para seguir escalando esta iniciativa: fortalecer el acompañamiento financiero para ampliar el acceso a crédito en zonas rurales, escalar la metodología a más territorios que enfrentan condiciones similares, y consolidar el modelo integrando los aprendizajes del terreno y promoviendo su sostenibilidad a largo plazo.
TRAE demuestra que es posible construir modelos económicos más justos, sostenibles y resilientes cuando se trabaja de manera articulada, con enfoque territorial y desde las necesidades reales de las comunidades. Apostar por las mujeres, por el cuidado del ambiente y por la innovación local es clave para transformar la ruralidad desde adentro.

