Reactivación económica por medio de capacitaciones, para transformar la vida de miles de mujeres.

Pro Mujer reitera el compromiso de apoyar los negocios de las mujeres después de que la pandemia COVID-19 provocara la perdida de miles de empleos y marcara más profundamente las desigualdades ya existentes.

De acuerdo con la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), la tasa de participación laboral para las mujeres en el 2020 fue de 35.3%, comparada con la de los hombres que alcanza 61.1%. Nuestra Representante de País, Natalia Wills nos dice: “La mayor pérdida de empleos en las mujeres se explica por varios factores estructurales, por una parte, porque es en ellas, en quienes recaen mayormente las labores de cuidado, mismas que se incrementaron sustancialmente con la pandemia. Por otra parte, porque la mayoría de los empleos de mujeres están en el sector servicios y comercio, mismos que han sufrido mayor impacto con las cuarentenas y cierres en la región. En tercer lugar, la brecha salarial ha empujado a priorizar los empleos de los hombres dentro las familias”.  

Ante esta situación Pro Mujer desarrolló un curso para la reactivación económica de microempresarias, Emprendiendo Juntas Crecemos, el cual está diseñado con perspectiva de género, por lo que se adapta a las necesidades de mujeres emprendedoras. El programa es flexible con los horarios y dota a las participantes de herramientas prácticas y necesarias para fortalecer habilidades que les permiten mejorar la gestión de sus negocios y sus estrategias de ventas; y así superar los retos de un entorno complejo, donde se tienen que adaptar a la cuarentena, aprovechando el comercio electrónico y las redes sociales para poder reactivar sus actividades, cosa que muchas veces se desconocen. Como nos comparte Hilda Esther, empresaria de joyería Mujer Bonita: “Hubo un parteaguas del antes al después de tomar el curso, porque obviamente ya tengo más herramientas para poder vender, llevar mis finanzas personales y las del negocio”. 

Además, otro beneficio de Emprendiendo Juntas Crecemos es la incorporación de actividades que contribuyen al fortalecimiento de su autoconfianza, porque como nos comenta Natalia: “Una mujer que decide emprender ya ha roto un montón de mitos en su cabeza, para decidir arriesgarse y poner una empresa”. Es necesario que sepan y reconozcan su valor como persona, como empresaria y como agente de cambio. Como lo comparte Gabriel Espinoza que comenta que lo más importante que se lleva del curso es conocimiento de mi negocio y de mis capacidades, porque muchas veces he limitado mis capacidades y creo que puedo hacer más, más allá de lo que hasta este momento he hecho, como fue el iniciar un negocio a mi edad”. 

De 99 participantes del piloto realizado a finales del año pasado en Cuautitlán Izcalli y Tecámac, 52 se graduaron, es decir el 52.5%. De la evaluación de este piloto se obtuvo que 8 de cada 10 participantes estuvieron muy de acuerdo con que el programa estaba hecho de acuerdo a sus necesidades; y una misma proporción estuvo muy de acuerdo con que los temas tratados fueron completos y sencillos y más del 90% de las participantes señaló estar muy de acuerdo en que los contenidos aportaban valor a sus negocios. Por esta razón las participantes permanecieron en los grupos de WhatsApp, aunque no lograron finalizar.  

Además, al menos el 40% de ellas son el sustento principal de sus familias, siendo uno de sus principales motivos por los cuales decidieron acceder al curso y tuvieron los siguientes resultados: 

  1. Un notorio mejoramiento general de su autoestima; las participantes se fueron empoderando con el trayecto de aprendizaje que recorrieron, en el cual fueron adquiriendo conocimientos que les generan un cambio actitudinal y las hacen sentirse más orgullosas y a gusto consigo mismas. 
  2. El ordenamiento en las finanzas de sus emprendimientos a través de un respaldo teórico y las herramientas financieras; las participantes tuvieron una guía para aquellas que contaban con poca o nula experiencia y la posibilidad de ampliar la mirada sobre sus negocios. 
  3. El compartir experiencias durante las reuniones de las participantes de rubros similares; fue de gran valor para capitalizar aún más las experiencias de otras compañeras que podían ser aplicables directamente en sus negocios. 
  4.  Potenciar sus negocios al aumentar su espectro de influencia, llegando a nuevos clientes con el uso de redes sociales aplicadas a sus emprendimientos. 

Al finalizar el curso, 9 de cada 10 emprendedoras manifestó estar muy de acuerdo con que el programa le sirvió para hacer mejoras en sus negocios. No solo por la mejora concreta en sus emprendimientos, que partió de reconocer que muchos elementos de la formación que ellas consideraban antes difíciles o complejos, en realidad eran cercanos a ellas, alcanzables y aplicables. Sino también por el impulso motivacional y el reconocimiento genuino de que su independencia es algo valioso y que vale la pena trabajar por ella. 

Actualmente uno de los objetivos para Pro Mujer es ampliar el alcance obtenido de Emprendiendo Juntas Crecemos para que más mujeres puedan sumarse a esta recuperación económica. Si eres una institución y deseas ser parte de este movimiento contáctanos vía messenger http://bit.ly/inboxpromjr .

 

 

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